martes, 24 de febrero de 2015

El Dulcero


Su naturaleza es generar miedo. Mi motor y atractor es el miedo.

Dulces para los dulces, como en los cuentos de la calle Spector. Sus pecados son inocentes para su conciencia. De hecho para el son travesuras. Le gusta la adrenalina y la sangre, la violencia.

Vivió con violencia y cree que sigue en la guerra. Ahora dice haber encontrado una rosa pero él no está acostumbrado a las flores.

Su naturaleza es inflamable  y guarda en su interior toda la furia y el odio de la vida. Solo lo podía detener La Enfermedad. Nadie, ni hombre ni mujer ni bestia.

Ayer sin querer me mordió el hombro sentí su abrazo apasionado pero el dolor de sus dientes lacerando mi piel. Entonces lo arroje lejos de mí y le dije que me dolía el hombro y me sobo el hombro apretando fuertemente con sus manos, lastimándome nuevamente. No podría ser entomólogo, mataría a la mariposa al atraparla.

No cumple lo que promete porque no tiene conciencia de lo que es cumplir, maneja  un metalenguaje alejado de los acuerdos socialmente aceptables. La contradicción es su bandera.

Ayer extendió su brazo para agarrarme del hombro, largo sueño acariciado. Pero no puedo permitir que alguien vea ese gesto tan amado en la pareja. No puedo porque no estoy libre y no quiero dañar a mi presa tampoco. Él lo sabía y sin embargo lo intento, eso es la contradicción.

Yo tengo la naturaleza inflamable, solo la enfermedad y el dolor han podido conmigo.

Él ha vivido lo que yo solo he soñado y he visto las ruinas de esa vida.


Gracias que me das la posibilidad de ver las consecuencias de los actos en cabeza ajena.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario